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domingo, 21 de octubre de 2007

Cómo besar bien?

El beso es el primer contacto con nuestra nueva pareja. Este primer contacto puede llegar a ser tan importante como para decidir basándonos en él si tendrá lugar una segunda cita o no. Quizás sean las mujeres las que más importancia le den a ese primer beso.

El primer beso puede ser bastante preocupante para personas muy tímidas, que temen en extremo ser rechazadas. Para ellos un consejo:

Si quieres estar seguro que tu beso será correspondido, coge una mano de tu nueva pareja y colócala entre las tuyas. Si la retira, espera a una mejor ocasión. Pero si el/ella permite este contacto durante unos minutos e incluso coloca su otra mano libre sobre las tuyas, lánzate a por ese beso. Muchas personas, sobre todo los más jóvenes (y pasionales), confunden la acción de besar con la de pegar sellos: puro ejercicio lingüístico. Nada más lejos de la realidad.

El beso es todo sentimiento, y besamos de forma totalmente intuitiva, ya que no es asignatura en el instituto. Pero dentro de esa intuición, hay ciertas pautas lógicas que debemos tener en cuenta, por ejemplo:

* Si estáis en un lugar público, evita emitir sonidos. No es muy agradable ir al cine y escuchar los sorbetones de la pareja de al lado.
* Cuida tu aliento. Sobre todo si uno de los dos fuma el beso puede resultar como pegarle un lametón a un cenicero.
* Si los dos usáis gafas, quítatelas antes de besar a tu pareja.
* Y siempre, siempre, traga saliva antes de besar "con lengua". Los besos húmedos están muy bien, pero chorreando no le gusta a nadie.

Y ahora pasemos a los diferentes tipos de besos. Dejaremos, por supuesto, a un lado los besitos esos que damos por compromiso a la familia y conocidos, y que hacen más ruido que otra cosa. Esos no cuentan.

Besos "sin lengua"

Son los más sensuales. Pero no debéis limitaros al "muac" labios contra labios. Jugad con ellos. Atrapa uno de los dos tu pareja con los tuyos. Besa sus comisuras. Extiéndete por toda su cara, sus mejillas, su frente, sus párpados... Roza sus labios con la punta de tu lengua (sin llegar a introducirla en su boca) entre beso y beso.

Besos "con lengua"

Comportan una mayor carga sexual. Si están bien dados, claro. En caso contrario, casi revuelven el estómago y ya sabemos con quién no volver a salir en la vida. Porque no consisten en "meter la lengua hasta la garganta", como muchos creen. También deberás tener en cuenta que tal vez a tu pareja le guste respirar de vez en cuando, así que no debemos agobiar con besos demasiado largos y profundos.

Cuando beses "con lengua" comienza introduciendo la punta de tu lengua suavemente en su boca para acariciar con ella la lengua de tu pareja. Juguetea dentro de su boca. Acaricia sus dientes, su paladar, explora su boca. Pero permitiendo que tu pareja también juegue en la tuya.
Lo mejor es alternar los dos tipos de besos para que resulte sensual y sexual al mismo tiempo. Los besos pueden ser considerados una señal de amor, así que no olvides besar a tu compañero/a con la mayor frecuencia posible.

viernes, 19 de octubre de 2007

Las posturas del coito más orgásmicas

¿Te ha preocupado alguna vez no conseguir llegar al orgasmo con la penetración?, ¿cuántas veces has pensado que te pasa algo raro porque masturbándote consigues llegar hasta las estrellas mientras que en el coito te quedas hundida en la miseria?

Son preguntas frecuentes, porque se da la circunstancia de que en el coito las mujeres tienen dificultades naturales para alcanzar el orgasmo. Lo que siempre fue una de las bases del mito de que a las mujeres les “cuesta” llegar, o son lentas para conseguir el orgasmo. Cosa que no es cierta.

No depende del tamaño

La razón principal por la que el coito no es la actividad sexual que mejor garantiza el orgasmo femenino viene de que la simple incursión del pene en la vagina, si bien proporciona sensaciones agradables y excitantes a la mujer, no es suficiente para conducirla al orgasmo.

Y eso, hay estudios que lo demuestran, no depende del tamaño del pene, ni del juego que sepa darle su portador, ni de lo que él sea capaz de “aguantar” sin eyacular, ni de la extensión de los llamados preliminares.

Los orgasmos femeninos se desencadenan por estimulación del clítoris. Por tanto, cualquier postura para practicar el coito que facilite su estímulo simultaneo resultará orgásmica. Pero si no produce ese estímulo, resultará ineficaz.

Por muy elaborada que resulte la postura, por muy cálida que sea desde el punto de vista emocional, por mucho tiempo que se demore el hombre en eyacular..., si el clítoris no es adecuadamente estimulado el orgasmo brillará por su ausencia para la chica y habrá mucha irritación (no sólo vaginal) y frustración.

Y no todas las posturas del coito facilitan el orgasmo femenino; porque no todas permiten desde un punto de vista meramente anatómico estimular el clítoris a la vez. Es así de sencillo. No hay que buscar más complicaciones.

Como aumentar la satisfacción sexual

En principio, no es malo desear deleitarse con el sexo cuanto más mejor. Sin embargo, conviene no olvidar que, a veces, ponemos el listón del goce sexual deseado y esperado tan alto que olvidamos disfrutar de lo bueno que ya tenemos.

La vida ajetreada sin apenas reposo, la rutina y el aburrimiento son los grandes enemigos del placer. Y en los tiempos que corren, no resulta fácil sustraerse a uno o a todos esos factores de aplanamiento del goce sexual. Hay quien fantasea con incrementar el placer sexual a base de química, es decir, de afrodisíacos.

Pero, en contra de lo que suele creerse, los afrodisíacos no existen realmente, sólo están en nuestra cabeza. La responsabilidad de nuestro placer no está fuera sino en nosotros mismos. Y hay que peleárselo.

El incremento del placer pasa, más bien, por la tranquilidad, la disponibilidad de tiempo para dedicárselo a una misma y a la pareja, la innovación y, aunque parezca contradictorio y en contra de lo que muchos creen, la planificación.

El sexo espontáneo puede resultar delicioso, sobre todo después de algún tiempo de privación sexual. En cambio, dejar que las cosas surjan por sí solas, en el desquiciado mundo que vivimos, es darle demasiadas posibilidades a que no sucedan.

Para incrementar el placer sexual no hay más que P.E.D.I.R.:

  • Preparar el terreno
  • Estimular los cinco sentidos
  • Disponer de tiempo y tranquilidad
  • Innovar
  • Reír

    Preparar el terreno

  • Significa disponer un espacio para conseguir un encuentro diferente al habitual.
  • No se trata sólo de buscar hacerlo en lugares distintos al dormitorio, sino de buscar un lugar diferente como un hotel, un viaje o, más a mano, preparar una buena mesa, con velas y una comida especial, con música.
  • Un terreno especial y diferente a lo habitual.

    Estimular los cinco sentidos

    En esa mesa pueden estimularse el gusto (comida, productos diversos extendidos por el cuerpo para añadir alicientes...), el olfato (en la propia mesa, una fragancia corporal...), la vista (lucir lencería sexy, ver una película romántica, erótica o abiertamente pornográfica, “actuar” para el otro y ofrecerle un espectáculo excitante...), el oído (música, palabras bonitas u obscenas, según las preferencias y el momento, lectura de un texto subido de tono...) y, muy importante, el tacto (acariciarse por todo el cuerpo desnudo en todas partes excepto en los pezones y genitales para despertar la sensualidad).
  • viernes, 12 de octubre de 2007

    Máscaras sexuales

    Ilustración: Ricardo Fumanal.

    Ilustración: Ricardo Fumanal.

    A la hora de ligar es habitual que la persona intente presentar su rostro más atractivo. Desde que somos muy pequeños empezamos a crear un autoconcepto en torno a nuestra persona. Y, a lo largo de la vida, vamos creando máscaras y fachadas que nos ponemos para presentarnos de distintas maneras en diversos contextos y variadas situaciones. El ideal sería poder presentarnos del mismo modo en prácticamente todas las situaciones, que hubiera un hilo conductor y una coherencia entre lo que somos y lo que presentamos. Sin embargo, esto no siempre resulta fácil.

    Es común ver cómo muchas personas cuentan con una personalidad distinta dependiendo de si están solas, acompañadas, con un grupo de personas, con otro... En la mayoría de los casos, esto no tiene demasiada relevancia porque no hay grandes diferencias entre una personalidad y otra. El problema surge cuando hay contrastes importantes entre la forma en que alguien se presenta con unas personas y con otras.

    En el sexo, las máscaras que nos ponemos −o quitamos− son significativas y a veces sorprendentes. Podemos encontrar personas encantadoras que se vuelven tiranas en la intimidad. Y otras tímidas y retraídas que se crecen en las distancias cortas y sorprenden en la cama. En fin, que no siempre es lo que parece.

    Por otra parte, lo más común es que una actitud amable resulte atractiva para un mayor número de personas. Es verdad que existen quienes huyen del trato amable y tienden a buscar parejas hostiles. Es como si les gustara la mala vida o como si necesitaran expiar alguna culpa −pero ése es otro tema−.

    En términos generales, a la mayoría nos gusta que nos traten bien, amablemente y que tengan atenciones hacia nosotros y de esa forma solemos presentarnos a los demás. Es cierto, que desde el momento, en que se intenta ligar se pone la expresión más agradable. El querer relacionarnos ofreciendo nuestra mejor cara es algo comprensible. Sin embargo, algunas personas utilizan estas artimañas alevosamente con el fin de engañar y para conseguir sus objetivos usan y abusan de máscaras hipócritas.

    ¿Eres consciente de tus máscaras de seducción? ¿Qué papel te gusta representar? ¿Te has visto sorprendido por los bruscos cambios de personas que usan mascaras en sus relaciones? ¿Crees que todo el mundo utiliza mascaras? ¿Crees que las máscaras son necesarias?